Artrosis de las articulaciones.

tratamiento de piernas con artrosis de la articulación

La creencia común de que sólo las personas mayores son susceptibles a la artrosis de las articulaciones es fundamentalmente errónea. Esta enfermedad tiene una etiología diferente y puede afectar a personas de cualquier edad, sexo y profesión.

Entre las razones que contribuyen al desarrollo de artrosis de las articulaciones se encuentran las siguientes:

  • artrosis primaria (debilitamiento congénito del cartílago articular);
  • actividad profesional (deportes, baile, trabajo físico pesado);
  • enfermedades que causan trastornos metabólicos;
  • obesidad;
  • deformación mecánica de las articulaciones (uso de zapatos ajustados o seleccionados incorrectamente);
  • predisposición genética.

Esta enfermedad se caracteriza por un adelgazamiento crítico del cartílago articular y la deformación de la propia articulación, lo que provoca un dolor intenso al paciente y reduce significativamente la actividad motora. Según la OMS, la artrosis es una de las principales causas de discapacidad y discapacidad en personas de todo el mundo.

Síntomas y complicaciones de la artrosis.

La artrosis puede afectar tanto a las articulaciones grandes (rodilla, cadera, codo, etc.) como a las pequeñas: articulaciones de las manos, dedos, pies. En la etapa inicial de la enfermedad, aparece un dolor doloroso en la articulación, que se vuelve más intenso a medida que avanza la enfermedad. Al extender y doblar la articulación, se puede escuchar un crujido y los movimientos se vuelven difíciles. La artrosis progresiva hace que la articulación se agrande y el área que rodea la articulación enferma se vuelve demasiado sensible al tacto, al frío y al calor.

Además del dolor intenso y la deformación de la articulación, que provocan defectos estéticos, la artrosis de las articulaciones sin tratamiento provoca complicaciones graves. El retraso en el tratamiento conlleva el desarrollo de las siguientes enfermedades:

  • periartritis (inflamación aguda de los tejidos que rodean la articulación enferma);
  • sinovitis (inflamación de la membrana articular);
  • coxartrosis (daño irreversible a la articulación de la cadera).

Las complicaciones de la artrosis de la articulación, a su vez, conducen a una inmovilidad total de la articulación, que puede convertirse en la etapa inicial de una discapacidad grave.

Tratamiento de la artrosis articular.

Los siguientes métodos se utilizan en el tratamiento de la artrosis:

  • medicinal;
  • fisioterapia;
  • quirúrgico.

Con el método medicinal, el tratamiento de la artrosis tiene como objetivo mejorar la nutrición del cartílago y aliviar el dolor (introduciendo geles nutricionales especiales en el área periarticular y, además, tomando antiinflamatorios no esteroides, medicamentos gotosos y homeopáticos).

El método fisioterapéutico tiene como objetivo mejorar el suministro de sangre a la articulación y su movilidad, así como mejorar el efecto de la terapia con medicamentos. La lista de agentes fisioterapéuticos incluye:

  • Terapia de ultrasonido;
  • reflexología;
  • fangoterapia;
  • baños de radón y sulfuro de hidrógeno;
  • terapia de pulso;
  • terapia magnética;
  • terapia con láser, etc.

El método de tratamiento quirúrgico tiene como objetivo eliminar las formaciones óseas resultantes de la artrosis de las articulaciones y normalizar el tamaño de la articulación. Este método se utiliza sólo en combinación con tratamiento farmacológico y fisioterapia, ya que la tarea del médico es eliminar la causa misma de la artrosis y reducir el riesgo de recaída.

Las instalaciones de diagnóstico y tratamiento de la clínica permiten una determinación precisa de las causas de la artrosis articular, el grado de daño articular y también garantizan la selección del plan de tratamiento óptimo para cada paciente de forma individual. El hardware de la clínica permite el uso de las tecnologías más modernas para el tratamiento de la artrosis, con el objetivo de eliminar esta enfermedad de la forma más rápida y eficaz posible.